Cuando una empresa se enfrenta a una operación de compraventa o fusión, la tentación de reducir costes prescindiendo de un análisis técnico completo es comprensible, pero puede salir muy cara. La due diligence en M&A exige un nivel de especialización fiscal que va mucho más allá de revisar unas cuantas declaraciones de impuestos, y los riesgos de hacerlo sin el asesoramiento adecuado suelen materializarse precisamente cuando ya no hay margen para corregirlos. En este artículo explicamos por qué conviene contar con expertos en esta fase crítica de cualquier operación.
Detectar lo que no está a simple vista
Las contingencias fiscales más relevantes rara vez son evidentes en una primera revisión superficial de la documentación. Identificar si una operación vinculada está correctamente documentada, si una reestructuración anterior cumplió realmente los requisitos del régimen de neutralidad fiscal, o si determinados gastos deducidos resisten un análisis riguroso de la normativa del Impuesto sobre Sociedades, requiere experiencia técnica específica en fiscalidad empresarial y en el tipo de operaciones habituales en procesos de M&A.
Traducir los hallazgos en protección real
De poco sirve identificar un riesgo si no se sabe cómo trasladarlo eficazmente a la negociación. Un asesor experto en due diligence no solo detecta las contingencias, sino que sabe cuantificarlas, valorar su probabilidad real de materializarse, y proponer la fórmula contractual más adecuada para proteger a su cliente: ajuste de precio, retención de parte del importe, cláusula de manifestaciones y garantías o, en operaciones de mayor envergadura, un seguro de garantías y responsabilidades.
Coordinar la revisión fiscal con el resto de la operación
La due diligence fiscal no funciona de forma aislada: debe coordinarse con el análisis legal, laboral y financiero de la operación, y con la estrategia de negociación general que estén siguiendo compradores y vendedores. Un despacho con experiencia en M&A entiende cómo encajan todas estas piezas y evita que el análisis fiscal quede desconectado de las decisiones que se están tomando en el resto de la operación.
Actuar con rapidez sin perder rigor
Las operaciones de M&A suelen desarrollarse bajo plazos ajustados, en los que las partes buscan cerrar la transacción cuanto antes. Un equipo asesor con experiencia sabe priorizar los riesgos más relevantes, concentrando el análisis donde realmente importa, sin perder de vista el rigor técnico necesario ni comprometer la calidad del informe final por la presión de los plazos.
Gestionar contingencias que ya han derivado en procedimientos abiertos
Cuando la due diligence revela que la sociedad objetivo tiene un procedimiento de comprobación en curso, no basta con reflejarlo en el informe: es necesario valorar en qué fase se encuentra, qué documentación se ha aportado y qué margen de defensa existe. En estos casos, contar con especialistas en informes periciales tributarios puede resultar decisivo para valorar con precisión el riesgo real y decidir cómo afrontarlo antes del cierre de la operación.
El coste de no hacerlo bien
Renunciar a un asesoramiento especializado en due diligence fiscal por motivos de coste suele ser una decisión que se paga cara: las contingencias no detectadas a tiempo se convierten, tras la operación, en problemas que el comprador debe afrontar en solitario, sin posibilidad de renegociar el precio ni de exigir garantías al vendedor. La inversión en un análisis riguroso es, casi siempre, muy inferior al coste potencial de una contingencia fiscal no anticipada.
Cómo puede ayudarte LRB Tax & Legal
En LRB Tax & Legal contamos con experiencia acompañando procesos de compraventa y fusión de empresas, integrando la due diligence fiscal dentro de una estrategia global de la operación. Nuestro objetivo es que cada cliente tome la decisión de comprar, vender o fusionar su empresa con la máxima información posible sobre los riesgos reales que asume.