Cuando un contribuyente se enfrenta a una comprobación de la Agencia Tributaria en materia de operaciones societarias, sucesiones, donaciones o reestructuraciones empresariales, la valoración en informe pericial se convierte en la pieza central de la defensa. Un informe pericial bien construido puede determinar el resultado de una liquidación tributaria, mientras que uno deficiente puede dejar al contribuyente sin argumentos frente a comprobaciones de valor arbitrarias. En 2026, con la Administración recurriendo cada vez más a métodos de comprobación automatizados, entender cómo se elabora técnicamente la valoración de una empresa resulta esencial.
Qué es un informe pericial de valoración y cuándo se necesita
Un informe pericial de valoración es un documento técnico elaborado por un experto independiente (economista, auditor o valorador acreditado) que determina el valor razonable de una empresa, una participación social o un conjunto de activos, aplicando metodologías reconocidas y contrastables. Se utiliza en múltiples contextos: operaciones de fusión y escisión sujetas al régimen FEAC, transmisiones intrafamiliares, procesos de due diligence en compraventas, litigios societarios y, muy especialmente, en la defensa frente a comprobaciones de valor de la AEAT en el Impuesto sobre Sociedades, el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones o el ITP-AJD.
La valoración en informe pericial no es un mero trámite formal: constituye la prueba técnica que permite contradecir, con fundamento metodológico, las valoraciones administrativas que a menudo se apoyan en métodos simplificados o coeficientes generales poco ajustados a la realidad económica de la empresa concreta.
Metodologías principales para valorar una empresa
El método de descuento de flujos de caja (DCF)
Es el método más aceptado técnicamente y el que suelen exigir tribunales y la propia DGT cuando se cuestiona una valoración. Consiste en proyectar los flujos de caja libres futuros de la empresa y descontarlos a valor presente aplicando una tasa que refleje el riesgo del negocio (WACC). Su fortaleza es que capta el valor real de generación de caja, pero exige proyecciones razonables y justificadas, no meras extrapolaciones optimistas.
Método de múltiplos de empresas comparables
Se basa en aplicar ratios de mercado (EV/EBITDA, PER, etc.) obtenidos de transacciones o cotizaciones de empresas similares al sector y tamaño de la valorada. Es útil como contraste, pero su fiabilidad depende de la calidad de la muestra comparable, que en pymes españolas suele ser limitada.
Método del valor patrimonial o neto contable ajustado
Parte del balance de la sociedad, ajustando activos y pasivos a valor de mercado. Es el método que con más frecuencia utiliza la Administración por su sencillez, pero resulta insuficiente cuando la empresa genera fondo de comercio, marca o activos intangibles no reflejados contablemente.
Por qué la Administración y el contribuyente suelen discrepar
La discrepancia habitual entre la valoración del contribuyente y la de la AEAT no suele residir en errores aritméticos, sino en las hipótesis de partida: la tasa de descuento aplicada, la tasa de crecimiento a perpetuidad, la normalización del EBITDA (eliminando gastos no recurrentes o partidas de mercado no ajustadas) y el tratamiento de la deuda financiera neta. Un informe pericial riguroso debe explicitar y justificar cada una de estas hipótesis, porque es ahí donde se libra realmente la controversia técnica.
Errores frecuentes en la valoración pericial
- Utilizar un único método sin contraste: los tribunales valoran positivamente que el perito emplee más de una metodología y explique las diferencias de resultado, en lugar de presentar una cifra única sin margen de análisis.
- Proyecciones de flujos poco realistas: partir de crecimientos sostenidos muy superiores a los históricos de la empresa o del sector resta credibilidad al informe y facilita su impugnación.
- Ignorar los descuentos por falta de liquidez y por participación minoritaria: cuando se valora una participación no mayoritaria en una sociedad no cotizada, no aplicar estos descuentos (habituales en la práctica valorativa) puede sobrevalorar significativamente el paquete accionarial.
- Fecha de valoración inadecuada: el valor debe referirse a la fecha del hecho imponible o de la operación, no a un momento posterior con información sobrevenida que distorsione el análisis.
- Falta de independencia o cualificación del perito: la credibilidad del informe depende en gran medida de que quien lo firma tenga la formación y experiencia adecuadas, y de que no exista vinculación que pueda cuestionar su imparcialidad.
- No anticipar la contradicción pericial: en muchos procedimientos económico-administrativos y judiciales se admite prueba pericial contradictoria; un informe que no prevé las objeciones más probables del perito de la Administración parte en desventaja.
El papel del informe pericial en la defensa frente a la AEAT
Cuando la Agencia Tributaria inicia una comprobación de valores, el contribuyente tiene derecho a promover la tasación pericial contradictoria, un mecanismo específico regulado en la Ley General Tributaria que permite oponer una valoración alternativa fundamentada frente a la practicada por la Administración. Aportar desde el primer momento un informe pericial técnicamente solvente, y no solo en fase de recurso, mejora sustancialmente las posibilidades de éxito y puede evitar liquidaciones y sanciones desproporcionadas.
¿Cómo puede ayudarte ValiTax?
La solidez de una valoración pericial no se mide solo por la cifra final, sino por la calidad metodológica y la capacidad de resistir el contraste técnico ante un órgano de inspección o un tribunal. En ValiTax elaboramos informes periciales de valoración adaptados a cada operación y prestamos apoyo especializado en defensa ante la inspección de la AEAT, integrando el análisis económico-financiero con la estrategia jurídico-tributaria. Si tu empresa afronta una comprobación de valores o necesita justificar una valoración ante la Administración, es recomendable anticiparse y preparar la prueba pericial con la máxima rigurosidad técnica.